Hepatitis, que es, como se contagia, síntomas, causas y curas

Según los datos globales, la hepatitis afecta a una tercera parte de la población mundial, siendo una enfermedad que provoca la inflamación del hígado. Esto puede ser ocasionado por distintos factores, en donde la causa principal es un virus que entra en nuestro organismo.

Por otro lado, la hepatitis también puede deberse a otras infecciones o sustancias tóxicas, siendo el ejemplo de las drogas, el alcohol o enfermedades autoinmunitarias.

¿Cómo afecta la hepatitis a nuestro organismo?

El hígado es un órgano que se encarga de llevar a cabo carias funciones que son vitales para el correcto funcionamiento del organismo. Todos los nutrientes y medicamentos que entran a nuestro cuerpo, primero pasan por el hígado, quien se encarga de transformarlos para que puedan ser asimilados de una manera mucho más fácil.

Por otro lado, en este órgano también tiene lugar la síntesis de la bilis, una sustancia que se almacena en la vesícula biliar, y que se libera al duodeno luego de la ingesta de los alimentos. De esta manera, se logra facilitar la digestión de las grasas.

Cuando somos infectados por la hepatitis, la inflamación que se produce en el hígado, puede afectar sus funciones de manera considerable, produciéndose consecuencias como:

  • Diminución de la producción de bilis, una sustancia que es indispensable para la absorción de las grasas en el intestino.
  • Déficit en la producción de proteínas, trayendo como consecuencia la retención de líquidos.
  • Hipoglucemia, una baja en los niveles de sangre que manifiesta algunos síntomas como el malestar general, temblor, sudor, frio o mareos.
  • Deficiencias en el metabolismo de sustancias que entran a nuestro cuerpo, tales como el alcohol, toxinas o medicamentos.
  • Las defensas del organismo frente a bacterias y virus se reducen como consecuencia del mal funcionamiento de ciertas células hepáticas, las cuales se encargan de destruir a dichos gérmenes.

Tipos de hepatitis

Los científicos han logrado identificar cinco tipos de virus que ocasionan la hepatitis, y fueron designados con las letras A, B, V, D y E. Cada uno de estos tipos de hepatitis causan enfermedades hepáticas, aunque se distinguen entre sí por varios rasgos importantes, como la manera en que son transmitidos de una persona a otra.

Hepatitis A

Se transmite a una persona tras consumir agua o alimentos que se encuentren contaminadas materias fecales poseedoras del virus. El proceso de infección, también se puede llevar a cabo por el contagio de persona a persona, especialmente si las condiciones higiénicas son deficientes.

Este tipo de hepatitis se caracteriza por ser leve y no requerir de ningún tipo de intervención médica. En la mayoría de los casos, suele ocurrir en niños, aunque no se presentan síntomas importantes o de alto riesgo.

Hepatitis B

Se produce a través del virus de la hepatitis B. Se contagia por medio de fluidos corporales infectados, siendo el caso de la sangre, semen, secreciones vaginales, la saliva, lágrimas y orina.

En la mayor parte de los casos de personas que contraen la hepatitis B, la transmisión de la enfermedad suele producirse por:

  • Compartir jeringas contaminadas con la sangre de una persona infectada. Esto suele ocurrir en durante el consumo de algún tipo de droga.
  • Por el contacto con material infectado por agujas de acupuntura, tatuajes, piercings, entre otros más.
  • Tener relaciones sexuales con una persona que esté infectada por el virus.
  • Recibir transfusiones de sangre contaminadas. Esta vía suele ser una de las menos comunes, ya que para estos procesos se llevan controles y medidas que evitan tales accidentes.
  • Cuando una madre infectada contagia a su bebé durante el parto o la lactancia.

Como pudimos observar, la hepatitis B puede contagiarse fácilmente por diversas maneras. Esta enfermedad puede llegar a evolucionar a una etapa crónica, aunque los pacientes que se curan por completo también se vuelven inmunes al virus, por lo que no hay riesgo de que la contraigan nuevamente.

Hepatitis C

Se contrae por el contacto directo con la sangre de una persona portadora del virus. Las vías principales por las cuales se transmite, zona través de agujas o jeringuillas infectadas, transfusiones sanguíneas, hemodiálisis, mediante el material infectado o durante el parto, donde suele transmitirse de la madre al hijo.

El 85% de los casos de hepatitis C, tiende a desarrollarse hasta llegar a un estado crónico, aunque en otros pacientes la enfermedad progresa de manera lenta, existiendo el riesgo de la aparición de otros padecimientos como la cirrosis o el cáncer hepático.

Hepatitis D

Se transmite por las mismas vías que el virus de la hepatitis B, aunque la D es la forma de hepatitis más grave que existe. Este virus es bastante particular, debido a que requiere de una infección por el virus de la hepatitis B para lograr sobrevivir en el ser humano.

Hepatitis E

Este virus se transmite por medio de la las heces de una persona infectada, entrando al organismo del ser humano por el intestino. La manera principal en la que una persona puede ser contagiada por la hepatitis E, es por beber agua contaminada.

Normalmente la hepatitis B se puede curar en un lapso de dos a seis semanas, aunque existe la posibilidad de que cause insuficiencia hepática aguda, lo cual puede ser mortal.

Síntomas que presenta una persona con hepatitis

Existen dos maneras en la que puede manifestarse la hepatitis: aguda y crónica. En el caso de la aguda, esta puede llegar a desaparecer de manera rápida, aunque puede tornarse en una hepatitis crónica que puede llegar a perdurar durante un largo tiempo.

El nivel de gravedad que puede generar la hepatitis, depende de diversos factores, como la causa principal de la patología o la presencia de otras enfermedades previas esta.

Cuando la hepatitis empieza a afectar a nuestro organismo, se hacen presentes los primeros síntomas que puede llegar a ser confundidos con una gripe común:

  • Falta de concentración, malestar y cansancio
  • Fiebre de hasta 39 grados centígrados
  • Dolor articular y muscular
  • Fobia a la luz
  • Falta de apetito, vómitos y diarrea

Dichos síntomas, son los que ocurren tras la primera semana de haberse contraído la hepatitis. Cuando esta perdura y se vuelve crónica, entonces surgirán otros síntomas más graves:

  • Como consecuencia de la inflamación del hígado, se produce una alteración en las funciones enzimáticas, ocasionando un aumento de bilirrubina en la sangre. Esto ocasionas que la piel y mucosa se tornen de una coloración amarillenta, la cual fácilmente se puede apreciar en la esclerótica del ojo.
  • Trastorno en la circulación hepática que ocasiona decoloración en las heces u orina de un color oscuro.
  • Mal aliento o sabor amargo en la boca
  • Picor
  • Dolor abdominal en el lado izquierdo o derecho, lo cual dependerá si este dolor proviene del hígado o el bazo.
  • Cirrosis

Tratamiento para la hepatitis

Si se trata de la hepatitis del tipo A y B, estas no suelen requerir de ninguna intervención médica, ya que se pueden curar solas. En caso de no ser así, entonces el médico deberá de establecer un tratamiento que dependerá de ciertos factores, como la causa del trastorno, edad del paciente o sensibilidad ante determinados fármacos.

Sin embargo, cabe destacar que no existe como tal un tratamiento específico para le hepatitis A. Cuando se presenta esta enfermedad en un paciente, lo que más se recomienda es que este siga una dieta pobre en grasas y evite el consumo de alcohol u otros tóxicos.

En el caso de la hepatitis B, se pueden seguir las mismas recomendaciones que en la del tipo A. Además de ello, también existen medicamentos disponibles para ayudar a combatirla: interferón alfa, lamivudina, telbivudina, adefovir y entecavir, siendo esta última una de las más recientes.

Si se opta por el interferón alfa, este tratamiento se debe de administra en forma de inyecciones subcutáneas, lo cual ayuda en algunos casos a la eliminación de la hepatitis B. Por otro lado, los demás medicamentos se administran por vía oral, y no curan la infección, aunque si mantienen el virus bajo control durante varios años.

Formas de contagio y maneras de evitar la hepatitis

En el listado de los tipos de hepatitis, pudimos observara cada uno de ellos y la manera en que son contagiados. Si no ha quedado claro, entonces te mostraremos nuevamente las causas que pueden causar el contagio de la hepatitis en una persona:

  • Ingiriendo alimentos con partículas de heces (animales) infectadas por el virus
  • Por medio de las relaciones sexuales sin protección
  • Al compartir jeringas con una persona que se encuentre infectada
  • Con el contacto de otros objetos perforadores infectados
  • Tras recibir una transfusión de sangre de una persona que porte el virus
  • Cuando una madre infectada da a luz a su bebé o lo amamanta

Teniendo en cuenta las razones principales por las que una persona puede ser infectada por la hepatitis, se pueden deducir algunos métodos que hay que emplear si queremos evitar ser contagiados:

  • Se recomienda lavarse las manos de manera cuidadosa después de utilizar el baño o luego de entrar en contacto con sangre, heces o fluidos corporales de una persona infectada.
  • Evite consumir productos lácteos o carnes y pescados que se encuentren crudos o cocidos. Cocinar bien los alimentos, ayudará a eliminar la bacteria que causa la hepatitis (en caso de que estos la tengan).
  • Si no hay agua disponible a parte de la que proviene de la tubería, se recomienda hervirla antes de ingerirla, ya que esto ayuda a eliminar el virus que causa la hepatitis A.
  • Tener la vacuna contra la hepatitis A. Esto se recomienda para los niños mayores de un año.

¿Cómo afecta la hepatitis al hombre y mujer?

Independientemente del género, cualquier tipo de hepatitis suele causar los mismos síntomas en el hombre o mujer, siendo los más frecuentes la fiebre, fatiga, pérdida del apetito, náuseas, vómito, dolor abdominal, orina oscura, heces grisáceas, dolores en las articulaciones e ictericia.

Por supuesto, existen algunas maneras en que puede afectar a un género más que al otro. Si hay que destacar una exclusiva en las mujeres, es que estas pueden llegar a contagiar a su bebé con hepatitis durante el parto o tras amamantarlo.

Según varios estudios, los hombres son los más propensos a contraer la hepatitis. Esto principalmente se aplica con la hepatitis B, ya que esta se contagia por medio de las relaciones sexuales, y con una persona que porte el virus.

Pruebas para determinar si una persona porta el virus de la hepatitis

Si tienes la sospecha de haber contraído la hepatitis, lo recomendable es que seas sometido a unos exámenes, los cuales consisten en un análisis de sangre para determinar si eres portados del virus de hepatitis.

Tanto las pruebas de antígenos como la de anticuerpos, pueden detectar cada uno de los diferentes virus de la hepatitis.

El procedimiento de estas pruebas es bastante sencillo, ya que solo se extrae la sangre en el brazo para extraer la muestra que posteriormente será analizada en un laboratorio para ver si existen inconsistencias.

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